3 de Marzo
Homenaje al almirante Guillermo Brown en el año
del 154º aniversario de su fallecimiento.

Por Fernando Luis Romeo
Presidente de la Subdelegación Puerto Madryn
Autoridades de distinta índole, Sres Oficiales de las distintas Fuerzas, miembros de la Policia
y de la Prefectura Naval , Docentes y niños de las Escuelas, Señoras, Señores.:
Es para nosotros una alegría tenerlos a todos acá, la fecha, aunque sea triste porque conmemora
un aniversario mas del fallecimiento del Almirante Brown, es digna de recordarla.
Muy poco tiempo tengo –minutos nomás- queridos amigos acá me han pedido que sea escueto porque sabedores de mi entusiasmo por Brown temen que yo pueda explayarme mucho tiempo y aunque
la temperatura actual a las 10 hs., es de 23 grados C., la heliofanía maravillosa que tenemos hace
que el sol llegue pleno y reverbere, así que la sensación térmica debe ser muchos grados mas.
Además de ser Licenciado en Turismo, soy Doctor en Psicología Social y voy a tocar aspectos psicológicos
del Almirante Brown. Todos tenemos un carácter que está encuadrado en los diversos tipos, desde la época
de Galeno, de Hipócrates, hasta ahora , en tiempos recientes dicha tipología ha sido estudiada por Ketzmer, Wund, Jung y otros. La conducta de cada uno se rige por situaciones a veces de raza ancestrales
provenientes de la sociedad en la cual uno vive.
El tema de Brown es que era celta. El, como irlandés nativo, su ADN tiene un 88% de las características
de dicha raza. Los celtas fueron una raza guerrera por antonomasia. Lucharon contra los romanos,
fue el único pueblo que se les plantó firme defensa, una de las muy pocas que derrotaron -en pocas
ocasiones, eso sí- a los romanos. Les costó a estos años y años y un enorme esfuerzo belico, que llegó
al extremo de ser enviado allí nada menos que Julio César, para que los celtas de las islas fueran
sometidos.
Los romanos los admiraban y adoptaron su bandera, el “labaro cantabrun” el que pasó a ser el distintivo
de las legiones que allí lucharon.
Brown ha sido catalogado como un “colérico-pasional” y dentro de la tipología psicológica de las conductas,
le caben esas condiciones. Era un hombre sanguíneo, podría decirse -familiarmente- “un calentón”
y pasional, porque las cosas que él adoptaba lo hacía con la pasión de su vida, y los irlandeses tienen,
desde su nacimiento, una pasión –la libertad- que gracias a Dios en 1916 pudieron concretar en parte,
porque todavía la “pérfida Albión” que es como yo denomino a una potencia que lamentablemente
también usurpa tierras en nuestro país, todavía permanece en el norte de la isla verde, mínima parte
de un territorio que hoy goza de libertad, Irlanda del sur se independizó , la libertad para los irlandeses
es fundamental, y esta era una característica muy acentuada de la personalidad psicológica de Brown.
Brown era un hombre “ciclotímico” Qué es un hombre así: son aquellos que cuando están en el mar,
desean estar en tierra y viceversa, cuando están en tierra añoran el mar.
Pero Brown hombre tenía tres virtudes, la fé, muy acendrada de un católico irlandés. Tenía la probidad
que tienen generalmente como característica de raza los celtas; pero ojo, nosotros aquí en Madryn
y en los pueblos cercanos tenemos muchos galeses, conviven con nosotros y ellos también son celtas.
Y Brown tenía otra virtud que era extraordinaria, el valor; cuando muere -y con esto cierro estas palabras porque de la psicología de Brown podríamos hablar muchísimo- Estos datos quizás ustedes no los conozcan tanto, por eso es que se los estoy contando. Cuando muere, el Padre Fahy, el cura de los irlandeses en esa Argentina de 1857 le escribe a Mitre (Mitre fue uno de los biógrafos de Brown) y le dice:
“Fue un hombre al cual los que eran agnósticos no pudieron convencer de perder su fé,
su intensa fé católica”
“Fue un hombre al cual los corruptos del gobierno, y no sólo del gobierno, sino también
de esas maléficas fuerzas inglesas que siempre nos acecharon, no pudieron corromper ni sobornar”
“Era un hombre al cual el valor le sobraba, a tal punto que luchaba igual que sus oficiales,
a la par de sus suboficiales y marineros, en la proa de su barco valía por una escuadra.
Señores, que mas podemos decir de Brown, les pido que lo recuerden siempre como el creador de esa Armada Argentina que a partir de ése momento no tuvo otra derrota, sobre las aguas procelosas del Río
de la Plata o las del mar, Brown no fue derrotado nunca en batalla. Nuestro país y sus muy recientes
fuerzas venía de ser derrotados, una derrota se puede decir casi oprobiosa en la Vuelta de Obligado.
Azopardo era un marino probado, como lo era Bouchard, este último pelearía como teniente de granaderos
a caballo de San Martín en San Lorenzo. El drama de estos excelentes capitanes de mar era que
no teníamos suboficiales que les hablaran en criollo, no teníamos marinería, eran gauchos de a caballo
-no acostumbrados al rolido de las naves- gauchos que a caballo o pié en tierra no los vencía ningún inglés, ningún francés, y menos un godo de Romarate, como fue posteriormente demostrado fehacientemente
en San Lorenzo.
La virtud de Brown es que supo conseguir oficialidad probada, contramaestres que conocían su oficio, él,
que era un piloto sin par, conocedor de cuanto recovecos peligrosos tenían nuestros ríos, pero si hay algo
que lo va a destacar siempre fue su capacidad de formar hombres; fue un gran formador de marineros
y suboficiales.
Brown fue un gran hombre, señores, y merece todo el respeto de nosotros.
Muy buenos días y gracias por acompañarnos.
(este discurso no fue leído, fue dicho improvisado y grabado)