Palabras del Almirante Brown

“Es preferible irse a pique que rendir el pabellón.” 
(Señal dirigida a la escuadra, antes del combate de Quilmes, el 30 de julio de 1826).

“Fuego rasante que el pueblo nos contempla.” 
(Señal izada en el palo de mesana de la 25 de Mayo, nave insignia del Almirante,
antes del combate de Los Pozos).

“El honor nacional requiere un esfuerzo. El jefe de la escuadra debe hacer y hará su deber.
Si el éxito es favorable, todo irá bien; pero si es desgraciado, suplico se salve mi nombre y el honor de mi familia”
. (Parte del 4 de marzo de 1826; fechado en La Colonia,
a bordo de la corbeta 25 de Mayo).

“Marinos y soldados de la República: ¿Veis esa gran montaña flotante? Son 31 buques enemigos. Mas no creáis que vuestro General abriga el menor recelo, pues que no duda de vuestro valor y espera que imitaréis a la “25 de Mayo” que será echada a pique antes que rendida. Camaradas: confianza en la victoria, disciplina y tres Vivas a la Patria.” 
(Orden del Día en Los Pozos, frente al enemigo, el 11 de junio de 1826).

“Espora: hoy tendremos un día glorioso, si todos los nuestros cumplen su deber,
como lo espero lo haga este buque.” 

(A su capitán de Bandera D. Tomás Espora, a bordo de la “25 de Mayo”,
antes del combate de Quilmes).

“Compatriotas: Vuestra estimación es el más dulce premio a que podría yo aspirar. Mi vida
es vuestra, y rendirla por la gloria del país, es mi primer deber”.
 
(Al pueblo de Buenos Aires, que lo recibió triunfalmente en Buenos Aires,
luego de la acción de la Ensenada).

“No me pesa haber sido útil a la patria de mis hijos, considero superfluos los honores y las riquezas, cuando bastan seis pies de tierra para descansar de tantas fatigas y dolores...” 
(Al destacado marino Joao Pascoe Grenfell, en su quinta de Barracas).

“Respetables señores y señoritas: Agradezco profundamente un obsequio que tanto me lisonja, y puedo asegurar en mi nombre y en el de mis compañeros de peligro, que esta bandera así consagrada no vendrá abajo, sino cuando caiga el mástil
o se sumerja la nave que la tremole.” 


(Agradecimiento a las damas argentinas que le donaron la bandera conocida como
de Los Pozos, luego del triunfo en el combate del 11 de junio de 1826).

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En 1812 el Almirante Guillermo Brown adquirió una extensión de terreno cercano al Riachuelo en Barracas y la Boca actual, al padre José Ramón Grela. Allí establecería una quinta y construiría la casa que sería su hogar.
 
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1826 3 Las damas de Buenos Aires obsequian a Brown la bandera de Los Pozos. El Almirante asiste con el Comandante Espora a los actos de recepción de esa bandera que fuera bordada por las damas porteñas. Le es entregada en la Sala Argentina por Mariquita Sánchez y la señora madre del Coronel Ventura Vázquez.
29 En aguas de las cercanías de Quilmes tiene lugar un combate. El Almirante Brown que iza su insignia en la fragata "25 de Mayo- que comanda el bravo Espora, debe enfrentar a fuerzas navales brasileñas que lo aventajaban en número y poder de fuego. Ante esa circunstancia Brown comunica a los suyos una señal: "Es preferible irse a pique que rendir el pabellón" y se lanza con su buque sobre el adversario.
30 Luego de una encarnizada lucha en la cual Brown únicamente es apoyado por la goleta al mando de Rosales, se ve obligado a abandonar la nave insignia que es remolcada a Buenos Aires y sigue la lucha a bordo del bergantín "República". Ante el temor de quedar varados por la bajante, las naves brasileñas se retiran y la escuadra de Brown, empavesada como en días de gala, llega al puerto de Buenos Aires.
1847 23 Brown se embarca rumbo a Europa, para dirigirse a Inglaterra e Irlanda. De regreso, recaló en Montevideo donde fue homenajeado por el gobierno uruguayo y a su vez se entrevistó con Garibaldi, su adversario de Costa Brava. Estos hombres se profesaban una estima mutua.